Mientras intentaba reponerse de la sorpresa y el dolor, el vecino fue despojado de su teléfono celular. El perpetrador emprendió la fuga sin rebuscar demasiado.
Con la ayuda de otras personas se dio aviso a la policía mediante un llamado al 911. Personal del Distrito II de policía no tardó mucho en llegar y recabó información suficiente como para intentar encontrar al ladrón en las inmediaciones.
La búsqueda tuvo éxito. A unas cuadras de donde ocurrió el robo fue ubicado un hombre cuya apariencia física y vestimenta coincidían con la descripción del delincuente. Se le detuvo, pero ya no tenía consigo el celular que iba a convertirse en prueba de cargo.
En los interrogatorios terminó confesando que se había deshecho del teléfono al pasar por un baldío cuando notó que iba a ser detenido. Los policías fueron al lugar indicado, encontraron el teléfono, y lo recuperaron.
Puesto a disposición de Penal 4º turno, el juez subrogante a cargo del despacho ordenó mantener la detención del acusado hasta que se le condujera a la sede para celebrar la instancia judicial.