“No hablen o les quemamos a los gurises”
La frase despertó al rematador Pablo Valdez y su esposa Matilde Vera, que no movieron un pelo cuando notaron las armas calzadas en su cien. Dos delincuentes encapuchados y con linternas en la cabeza, les hicieron vivir esta madrugada una de las experiencias más impactantes de sus vidas. Repuesta del susto, Vera habló con FM Gente de lo ocurrido y consideró que fueron víctimas de delincuentes "bien preparados".