Guterman recordó que perdió en este atentado a su única hija. “Andrea Judith era maestra jardinera y tenía 28 años”; había ido a anotarse en una Bolsa de Trabajo que funcionaba en la AMIA y que ella misma le había recomendado, explicó.
Dijo, además, que el cuerpo de su hija apareció al séptimo día de búsqueda, junto a otros 20 cadáveres.
“Al principio éramos muchos familiares… No los conocimos a todos, pero eran muchísimos”, comentó.
“Nos reuníamos y creíamos en la palabra del juez de la causa, Juan José Galeano. Pero a medida que fue pasando el tiempo nos dimos cuenta que nos decían mentiras, que la investigación estaba torcida, que no iba por buen camino, que había encubrimiento”, señaló.
“Yo a veces pienso si la Justicia se sigue lavando las manos, a 26 años, como dicen, o si el día que pudieron la bomba se la pusieron también a la Justicia. Porque no hemos visto a la Justicia durante 26 años”, afirmó.
“Seguimos juntos en la lucha, pero a lo largo del camino han surgido diferencias. Al principio hicimos la promesa entre los familias de que la política no iba a entrar en nuestra lucha”, pero “con la desilusión, la bronca, la impotencia, a lo largo de los años, algunos familiares siguieron el camino de la política, si bien siguen en la lucha por Justicia. Otros no nos hemos partidizado… Y muchos familiares han fallecido”, añadió.
“Yo sigo luchando por Justicia, aunque la esperanza tiene el tamaño de un cabello, y dando prioridad a la memoria”, destacó.