Las mujeres afirmaron que el detonante de esta situación fue que UTE resolvió cortar la energía que a la que estaban conectados ilegalmente. No obstante, relataron que lo hicieron obligados por situaciones extremas. Afirmaron que hay niños enfermos que requieren conectar aparatos a la energía eléctrica, que las madres tienen que cargar agua en carros a cinco cuadras de distancia, y que eso no ocurre en el asentamiento vecino - Nueva Esperanza- donde tienen luz y agua potable.
También afirmaron que la mayoría de los ocupantes de ese predio comunal es gente trabajadora y aseguraron que muchos llegaron inducidos por autoridades del gobierno. Las vecinas insistieron en que la Intendencia no trabaja para impedir que el asentamiento siga creciendo.
El tema desató intensas reuniones desde tempranas horas de la mañana entre jerarcas de Vivienda y Asentamientos de la Intendencia, que operan en la órbita de la Dirección de Integración y Desarrollo Social. Evalúan la respuesta que darán a los vecinos en las próximas horas.
/Foto galería: Marcelo Umpiérrez
Escuche el testimonio de las vecinas: