El movimiento provocó importantes daños en distintas ciudades. Se reportaron 61 edificios colapsados y unas 1.575 viviendas afectadas, mientras continúan las tareas de evaluación y búsqueda en las zonas más comprometidas.
Entre las ciudades con mayores afectaciones aparecen Pereira, Cali y Manizales. También se registraron daños en infraestructura y en terminales aéreas, lo que llevó a suspender temporalmente operaciones en varios aeropuertos para realizar controles de seguridad.
Durante las primeras horas posteriores al sismo se registraron al menos 18 réplicas. En Cali fue declarada la Alerta Roja Hospitalaria y se pidió a la población facilitar el desplazamiento de los vehículos de emergencia y los equipos de rescate.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, anunció medidas de emergencia para coordinar la respuesta ante el desastre y se trasladó a una de las zonas afectadas para supervisar las tareas de atención.
La emergencia también generó ofrecimientos de ayuda internacional. Estados Unidos anunció un fondo de emergencia de 15,5 millones de dólares destinado a refugios y alimentos, mientras otros países expresaron su disposición a colaborar con las autoridades colombianas.