Se trataba del propietario de un local de comidas y el repartidor del comercio, quien había sido rapiñado poco antes, quienes denunciaron a uno de los ahora imputados.
Se determinó, asimismo, el número de teléfono que los sujetos utilizaban para realizar los pedidos. Luego, aguardaban al repartidor, lo amenazaban con un arma de fuego y un cuchillo y lo despojaban del dinero y de la comida que llevaba.
Cuando se produjo un nuevo llamado desde ese número, concurrió la Policía y atrapó a los rapiñeros, a los que se les incautó un arma blanca. Puestos a disposición de la justicia se determinó lo informado líneas arriba.