Momentos después interceptaron a un distribuidor de bebidas en el barrio Biarritz, el cual no tenía dinero porque también iniciava recién la tarea. En este caso el trabajador escucho una detonación del arma y seguidamente lo golpearon en la cara causándole una herida. Aquí no se llevaron nada.
En último caso que se conoce hasta el momento en forma extraoficial, sucedió en La Candelaria, donde tampoco se habrían llevado nada.
Los primeros indicios logrados por la policía a través de las cámaras permiten establecer que se trata de dos hombres jóvenes que se movilizaban en una moto PX y cuya vestimenta en todos los casos coincide.
Ahora los investigadores procuran identificarlos para proceder a su detención.