La instalación de las Marcas de la Memoria forma parte de la reparación simbólica referida a las víctimas directas y a toda la sociedad en cuanto a “los abusos que se cometieron durante los años de las dictaduras cívicos militares en América del Sur”, según señaló la responsable de la Dirección General de Asuntos Legales de la IDM, María del Carmen Salazar.
La jerarca informó que el interés de llevar a cabo estas acciones radica en que estas marcas sirven “para darnos cuenta (como sociedad) de que la democracia es algo que construimos todos los días”.