Fue asesinado la madrugada del sábado 6 de mayo del 2006, de un disparo en la frente con un revólver calibre 32, en un parque de la ciudad de Maldonado.
Las pericias realizadas demostraron que no presentaba signos de haber ofrecido resistencia o luchado con su atacante, lo que daba a entender que había concurrido al lugar voluntariamente. Estaba además en el auto de un amigo.
Al cuerpo le faltaban la billetera y algunas joyas, mientras el automóvil fue encontrado horas más tarde a algunos kilómetros.
Se responsabilizó primero a un importante empresario de la ciudad y luego a un recluso de Las Rosas, pero el caso nunca fue resuelto.
La cédula de identidad del comunicador fue encontrada tiempo después en una obra en el centro de Maldonado.