Señaló que, con respecto a Argentina, además de las consabidas ventajas, Uruguay tiene “un plus que rara vez se da: estamos convenientes. Esta es la palabra que más se ajusta”, aclaró en referencia a los precios.
“Uno va a la Argentina y todo resulta igual o más caro. Por tanto, al argentino cuando viene todo le resulta igual o más barato… Y si saben usar el plástico, como le llaman a las tarjetas de crédito o de débito, y ellos son muy despiertos para estas cosas, ahí la cosa se hace más conveniente aún”, apuntó.
“Y si al argentinos se le da un Maldonado, un Punta del Este, un Piriápolis que, además de las bellezas que tienen están convenientes, evidentemente que tenemos que pensar que van a venir y van a gastar”, señaló.
Sin embargo consideró que, de acuerdo a las conversaciones, el nivel de reservas no está mostrando “un indicio” respecto a esta situación. “Las reservas y las consultas a nivel inmobiliario y hotelero son más o menos las mismas que las que había el año pasado, a esta altura”, explicó.
Por otra parte, indicó que, en materia de precios, la noticia es “la gran responsabilidad” que muestra el sector empresarial, más allá de algunas excepciones que quedaron de manifiesto en algún momento.