Dijo que en el cruce de las calles 15 y 17 de Punta del Este se le plantaron delante unos hombres que le amenazaron y le robaron una cámara de fotos y 300 reales, algo más de 2.700 pesos uruguayos.
El encargado de un hostel ubicado en esa zona se presentó más tarde a la misma comisaria. Venía también a denunciar un robo. Dijo que habían sustraído un equipo para practicar surf, pero que el autor del robo había quedado filmado.
Los policías se dispusieron a mirar el video para obtener pistas sobre a quién buscar. Grande fue la sorpresa cuando vieron que quién había robado el equipo de surf había sido el mismo que había denunciado un rato antes que le habían rapiñado la máquina de fotos y los 300 reales.
Lo fueron a buscar y lo trajeron en una ola a la comisaría. El hombre fue identificado como L.E.M.D., brasileño, sin antecedentes penales en Uruguay.
Le informaron que tenían filmado el momento que sustraía el equipo para surf del hostel. El hombre admitió que él se había apropiado del equipo, y que lo tenía todavía en su poder. El equipo fue recuperado.
Los policías quisieron saber si la denuncia de la rapiña de que habría sido objeto era verídica o un invento. L.E.M.D. respondió que no, que lo había inventado para que se apiadaran de él y le alojaran gratis en algún lugar. Le alojaron en el hostel.
Informado el juez en lo Penal de turno, decidió procesar a L.E.M.D. como autor de un delito de hurto y un delito de simulación de delito en reiteración real.
El acusado debía cumplir con prisión preventiva, pero el juez le impuso una medida sustitutiva que no queda claro si es un alivio una carga más, porque deberá fijar domicilio y presentarse tres veces por semana en la comisaría de la zona durante los próximos tres meses.