El estado de salud del menor se ha convertido en el eje de la polémica tras conocerse que fue el argumento principal para otorgar el indulto a Nicole Minetti. Por estas horas, el INAU analiza iniciar una investigación administrativa sobre el proceso de adopción.
La adopción fue la pieza clave para que Minetti recibiera la gracia presidencial de Sergio Mattarella en abril de este año. Este beneficio le permitió extinguir una condena de casi cuatro años de prisión por los delitos de asistencia a la prostitución y malversación de fondos. La decisión del mandatario italiano se fundamentó en que el menor a su cargo requería cuidados médicos altamente especializados que solo Minetti podía supervisar.
Sin embargo, el testimonio de un matrimonio de Maldonado que tuvo intenciones de adoptar al niño desmiente esa afirmación.
“El niño podía hacer todo. Tiene espina bífida, pero en ese momento no era para operarlo, yo mismo lo había averiguado. Eso no le impedía jugar al fútbol, bañarse, ni andar a caballo con nosotros. Iba a la laguna conmigo, jugaba con mis hijos, no estaba enfermo”.
El testimonio es de Julio, empleado municipal hace 25 años, quien tiene registros fílmicos que respaldan sus declaraciones realizadas a FM GENTE. Su vínculo con el niño comenzó cuando este tenía apenas ocho meses, a través de su esposa Leydi, quien trabajaba como auxiliar de limpieza en el centro del INAU donde el menor estaba institucionalizado. La relación se mantuvo hasta que el niño cumplió dos años.
Durante ese tiempo, la pareja se preparó para recibirlo formalmente: reformaron su casa para cumplir con los requisitos exigidos, le armaron un cuarto propio y aún conservan su ropa y juguetes. El matrimonio viajó al Departamento de Adopciones en Montevideo al menos 15 veces. Su última gestión presencial para avanzar en el proceso fue el 20 de enero de 2021, según documentación a la que accedió FM GENTE.
En paralelo a las gestiones del matrimonio de Maldonado, la Justicia otorgó una licencia de convivencia a Cipriani y Minetti desde el 28 de diciembre de 2020 hasta el 1 de marzo de 2021, según el primer expediente judicial del caso al que accedió FM GENTE. La autorización permitía que el niño quedara transitoriamente bajo el cuidado de la pareja italiana “en su finca Gin Tonic de La Barra".
Julio cuestiona duramente las declaraciones oficiales. “Escucho al expresidente del INAU (Pablo Abdala) decir que el niño llamaba ‘papá y mamá’ a los italianos, pero eso no es así”, aseguró. Además, sostiene que en su última visita al Departamento de Adopciones le garantizaron que ellos serían los adoptantes.
“A la media cuadra, cuando nos venía a venir, él se asomaba a la puerta porque ya nos conocía. Voy a morirme con eso porque yo tengo tres hijos, pero él también era alguien que yo quería mucho”, contó Julio.
El único requisito pendiente para la pareja de Maldonado era formalizar su unión legal, trámite que ya concretaron. En contraste, Julio señala la disparidad de criterios: mientras a ellos se les exigía el certificado de buena conducta y el matrimonio, Cipriani y Minetti - con antecedentes penales en Italia - lograron la adopción del niño conviviendo en concubinato.
La nueva situación fue comunicada por el organismo de forma abrupta y luego de que la pareja solicitara información sobre el avance de la adopción. “Me llamaron del INAU y ¿sabés lo que me dijeron por teléfono? ‘se lo ganaron unos italianos, pero si querés tenemos otro niño’. Miren lo que me contestan. Yo no iba por un perro, iba por una criatura que me entró al corazón”, lamentó Julio.
Por su parte, la sentencia judicial - a la que accedió esta emisora - que le otorga la adopción plena a la pareja de italianos argumenta que en casi tres años “no surgió una familia” para el niño. El fallo señala que se activó un proceso excepcional que permitió ignorar el orden de prelación del Registro Único de Aspirantes (RUA). Según la Justicia, la selección de Minetti y Cipriani respondió específicamente a las “afecciones de salud del niño”.
También alega que el niño tenía gran frustración “ya que sus compañeros eran adoptados y el continuaba en el CAFF” y que por esa razón se le otorgó a la pareja italiana la licencia mencionada anteriormente.
Esta versión es respaldada por la abogada Yuria Troche, defensora del menor en la etapa inicial de amparo, quien afirmó que el niño no tenía “posibilidad ninguna”. “Un niño totalmente abandonado y en la órbita del INAU y con todas las carencias que te puedas imaginar”.
El mes pasado, el director de Adopciones, Darío Moreira, fue removido de su cargo y reemplazado por la educadora social Nair Ramos. El movimiento ocurre poco después de que el propio Moreira y la directora del Registro Único de Adoptantes, Olga Castro, admitieran públicamente que el INAU ha entregado niños en adopción sin tener certezas sobre su historia biológica.