En aquella oportunidad, los cazadores encontraron restos de un cuerpo humano, cráneo y huesos, en avanzado estado de descomposición. En primer lugar se encontró el cráneo y luego, cerca de allí, en una cañada, fue avistado el cuerpo decapitado y con ropa.
La fiscal del caso, Andrea Naupp, dispuso entonces que se extrajeran muestras de ADN para la identificación aunque desde el primer momento se sospechó que pudiera tratarse de Robert Fernández, de 53 años, requerido por violencia de género desde el incidente de enero con su pareja.
El hecho de violencia por el cual era requerido Fernández ocurrió el martes 2 de enero, cuando atacó a la mujer con un elemento contundente que le ocasionó una importante herida en la cabeza y que obligó a su internación en el CTI de un sanatorio de la zona.
La mujer, identificada como Ana Clavijo, aún permanecía con guardia policial como forma de protección y había abandonado la mayoría de sus actividades habituales. También sus tres hijos tenían custodia policial en la medida que Fernández Núñez continuaba desaparecido.