Todavía no han tenido respuesta de la patronal sobre el destino que tendrán los funcionarios despedidos, al tiempo que el gremio exige que sean tomados por otras empresas tercerizadas encargadas de la distribución de los productos.
"Cuando cierran una empresa distribuidora, por diferentes motivos comerciales, nos encontramos con el problema de que todos los puestos de trabajo están en riesgo. Nosotros defendemos a los compañeros afiliados al sindicato, pero el problema es que ante estos cambios los rehenes son todos los trabajadores", enfatizó Borges.
El jueves, a las 8:30, tendrán una nueva instancia en la Dirección Nacional de Trabajo. Si la respuesta es negativa, continuarán la movilización, adelantó el dirigente.
mr