El día 26 de mayo, se presentó en la Seccional Segunda, el encargado de un comercio que gira en el rubro de supermercado, ubicado en calles Ceberio y Rincón, denunciando el hurto de una botella de bebida alcohólica.
Se logró establecer que Rodríguez Mirabal no era ajeno al hecho, por lo que la magistrada Penal de turno dispuso su requisitoria.
Posteriormente, el 7 de junio, se presentó en la dependencia policial, la encargada de una farmacia, ubicada en la calle 18 de Julio, denunciando el hurto de varios perfumes, hecho perpetrado por el mismo imputado.
Al día siguiente, se presentó en la dependencia policial, la encargada de otra farmacia, ubicada en la calle Ceberio, denunciando el hurto de dos perfumes y un champú por parte del mismo sujeto.
El día 13 de junio el Servicio de Emergencia 911 recibió un llamado en el cual se solicitaba la presencia policial en una finca ubicada en calle Sarandí, ya que en el lugar se había cometido un hurto. Una vez en el lugar, los efectivos se informaron que en momentos de la ausencia de los moradores, habían ingresado personas extrañas, mediante la rotura del vidrio de una ventana, hurtando perfumes, caravanas y control remoto de televisor.
Este miércoles, en circunstancias que el móvil del Área de Investigadores del Distrito III se encontraba realizando patrullaje preventivo por calle Joaquín Suárez, los efectivos avistaron e intervinieron al requerido derivándolo a la dependencia policial para su indagatoria.
Luego de realizadas las actuaciones respectivas, fue conducido a la Sede Penal por orden del magistrada actuante, que posteriormente dispuso el procesamiento.
En momentos que se llevaba a cabo la audiencia, fue dispuesta la realización de un allanamiento, en una finca ubicada en calle Reyles y Maurente, y se detuvo a una mujer de 25 años de edad, quien estaría vinculada a estos hechos.
Las investigaciones continúan en esta jornada.