Cuando los policías revisaron el contenido encontraron cuatro pelotas de fútbol y, ante la sospecha del hurto, el hombre, poseedor de antecedentes penales, fue trasladado a dependencias policiales.
Más tarde se radicó denuncia de que los balones habían sido sustraídos del vestuario del Club Atlético Fernandino y con esos elementos el caso pasó a la justicia que se expidió procesando al detenido.