“Las pinturas las recibimos de Consejo de Educación Secundaria. Y también compramos pintura, por proventos que recibimos, al igual que pinceles, rodillos, lija… También tenemos productos de limpieza, pero le pedimos a los alumnos que podían colaborar que trajeran. En una población de tres mil alumnos era imposible acceder a esponjas y productos… Algunos trajeron. Pero lo que más queríamos era una jornada distinta, formando para la ciudadanía y el trabajo en equipo”, agregó.
Dijo que la jornada se cumple hasta las 19 horas y aclaró que no es “voluntaria”, ya que se pone la falta a quien no concurre, porque los que no participan van a estar en clase. “La intención no era que vinieran a limpiar, sino a dar color a este liceo”, indicó la directora.
Santiago, un alumno de 18 años, dijo que “estamos lijando, limpiando los bancos. Somos un número muy grande de alumnos… Es algo que sirve para nosotros”, comentó.
“Está buenísimo, porque es para mejorar el espacio al que concurrimos todos y convivimos… Está bueno estar en un espacio que esté lindo”, manifestó Abigail, otra alumna del centro.