Según fuentes no oficiales -ya que la policía no ha brindado información respecto al caso-, los uniformados del INR fueron a pedir un móvil para llevar al recluso a Las Rosas nuevamente, cuando se percataron que estaba abandonando la sede. El sujeto tenía los grilletes puestos. Luego, descubrieron que había forzado la cerradura de la celda en la que estaba, pudiendo así concretar su escape.
Afuera, lo aguardaba una moto que habría sido llevada hasta el lugar por un tercero que conocía el horario en que el individuo sería trasladado y en la que concretó la fuga. Los oficiales vieron al delincuente intentando prender la moto y yéndose por calle Leonardo Olivera.
Enterada la fiscal de turno, dispuso la requisitoria del indagado.
foto: juzgado penal carolino, archivo