En rueda de prensa, Lugano confesó que no pretende ser un ejemplo: “Apenas soy ejemplo para mis hijos y no pretendo ser más que eso”.
“A veces la gente se interesa por haber sido un poco más conocido, más famoso, pero no hay nada en mi vida que sea muy diferente a la de cualquiera de ustedes”, expresó.
“En definitiva, todos la luchamos, intentamos dar lo mejor, todos fracasamos, volvemos a iniciar, y así es la vida, cada uno en lo que le toque”, reflexionó.
Con un buen marco de público que se acercó a presenciar la charla, el exfutbolista se refirió a la comunicación intergeneracional: “Ha cambiado mucho la comunicación entre padres e hijos, entre profesores y alumnos, entre amigos en el barrio, estamos en un nuevo mundo, cada vez es más difícil llegarle la muchachada”.
“Creo que es un desafío que los gurises tengan por lo menos conceptos y valores de vida claros, que sean felices y que se relacionen con más facilidad con todo su entorno”, concluyó.