Tras recibir la respuesta y hacer algunas averiguaciones a nivel de organismos del gobierno con injerencia en la materia, Pérez sacó una conclusión que expuso enfáticamente en la última sesión del legislativo.
Entre otras consideraciones, la edila opinó que los empresarios del cable "faltan el respeto a la población" porque cobra 700 pesos mensuales y no ofrecen señales que entiende "imprescindibles" como la Globo de Brasil. Pero además, se hizo eco de múltiples reclamos de usuarios que dicen que el servicio se afecta "cada vez que caen tres gotas".
La edila también sostuvo que la empresa terminará perdiendo clientes porque ya se están vendiendo antenas del tipo de las utilizadas en Brasil, que se venden e instalan en Uruguay sin necesidad de viajar al Chuy para conseguirlas. "Podés ver 500 canales y se ve precioso", arengó Pérez.