Informó que esta cárcel cuenta con 120 agentes, de los cuales sólo 69 están efectivamente trabajando, junto a unos 40 que pertenecen al Instituto Nacional de Rehabilitación, para atender una población de unos 700 reclusos.
Graña explicó que el trabajo de la cárcel es desgastante, por lo que entienden que debe haber rotación o limitación en el tiempo en que los efectivos trabajan en los centros carcelarios.
Deben lidiar con amenazas, situaciones de violencia y un sinfín de episodios que se generan con los presos lo que genera que el trabajo de estos efectivos sea diametralmente diferente del resto del trabajo policial.