Explicó que una exposición controlada puede ser beneficiosa. “Exponiéndonos 10 minutos al día y en horarios adecuados ya conseguimos la vitamina D que necesitamos”, comentó.
Sin embargo, enfatizó la importancia de evitar la exposición directa entre las 10:00 y las 16:00. “Hay que tratar de usar ropa oscura, la radiación solar rebota y no llega a la piel. También ponernos ropa mojada para defendernos de los rayos infrarrojos”, recomendó.
La especialista también recordó que “nos olvidamos que la piel es un órgano. Se minimiza el cuidado”. En cuanto a la protección ocular, alertó sobre el uso de lentes. “A veces se compra lentes que son oscuros pero no tienen el filtro UV que es lo que realmente nos va a proteger la vista. Es mejor no utilizar lentes si son de plástico”, advirtió.
De Vida resaltó el mediodía como un momento crítico: “A las 12 del mediodía es cuando la distancia entre el sol y la tierra es más pequeña y tenemos que evitar exponernos directamente”. Además, sugirió el uso de sombreros de ala ancha. “Todo lo que podamos proteger va a ser más positivo”, señaló.
Hizo hincapié en la naturaleza acumulativa del daño solar: “Los efectos del sol son a largo plazo y el daño es acumulativo”.