Su vocera, Julia Vilches, advirtió sobre los impactos ambientales y turísticos de las prospecciones sísmicas.
En diálogo con FM GENTE, la vocera del colectivo, Julia Vilches, explicó que el reclamo continúa en el ámbito judicial. “Estamos en feria judicial esperando que la Justicia se haga cargo de nuestros expedientes. Hemos presentado todo lo habido y por haber y recién ahora logramos el acceso a la información pública”, señaló, y agregó que cuentan con “4.200 hojas en el juzgado para ir a leer”.
Vilches sostuvo que la ciudadanía no avala las decisiones adoptadas por el gobierno nacional. “La ciudadanía no avala ni permite lo que el Ministerio firmó con sus planes de mitigación para que las petroleras aparezcan en Uruguay. Nosotros seguimos defendiendo un Uruguay natural”, afirmó.
En ese sentido, advirtió sobre los posibles impactos ambientales. "Cada 67 segundos van a implosionar 260 decibeles y no sabemos lo que va a pasar”, expresó.
La vocera remarcó que el colectivo seguirá manifestándose de forma sostenida. “Todos los lunes vamos a estar aquí, a las 18 horas, en este lugar, para concientizar, comunicar y difundir lo que está pasando. Queremos ser escuchados y tomados en cuenta en decisiones que cambian la cara de un país”, indicó.
Consultada sobre la posible llegada de un barco vinculado a las prospecciones, Vilches afirmó que “el barco llega el día 2 y se quedaría hasta el 26”, aunque aclaró que todavía no se han presentado todos los permisos necesarios. “El Ministerio autoriza a las empresas a trabajar de noviembre a abril, por eso nos llama la atención que se quiera empezar ahora. Aún falta que presenten los permisos ambientales previos y que el Ministerio autorice. Todavía tenemos una esperanza”, sostuvo.
También cuestionó los plazos mencionados por autoridades nacionales. “Esto recién comienza. Los contratos están firmados a 30 años. Durante 30 años las empresas tienen permiso para prospeccionar todo nuestro mar”, advirtió, y agregó: “El futuro no es el nuestro, es el de nuestros hijos. ¿Qué les vamos a dejar?”.
A nivel departamental, indicó que han mantenido algunos contactos, aunque sin avances concretos. “Fuimos recibidos por la Comisión de Ambiente de la Junta Departamental de Maldonado, pero quedaron en volver a llamarnos y eso no pasó. También hablamos con hoteleros y gastronómicos, que son los primeros que se van a perjudicar. Somos un departamento 100% turístico y estamos poniendo en riesgo lo que nos da de comer”, concluyó.