Tampoco podrán estar acompañados por personas a su cargo, sean menores de edad o no. A los efectos de su trabajo en la vía pública, los cuidacoches serán peatones de acuerdo a lo que establece la ley de tránsito.
En cada ocasión que corresponda, el trabajador deberá aclarar que no es un funcionario municipal, y en caso de que sean dañados vehículos de la zona que le fue asignada, tendrá la obligación de notificar a la autoridad con jurisdicción en la zona. Expresamente prohibido estará "la reserva de espacios, administrar o canalizar el tránsito, lavar, mover o manipular de cualquier forma los mismos, o realizar cualquier otra actividad en el horario de servicio que no fuere la de cuidador", señala el proyecto.
Entre las sanciones leves que serán anotadas en el legajo del cuidacoches se encuentra el incumplimiento del horario, la falta de higiene, incorrección al vestir, y cumplir tareas fuera de la zona asignada.
Entre las faltas graves se halla el prestar el chaleco o carné a otra persona, brindar el servicio bajo los efectos del alcohol o drogas, y participar en riñas o disputas con terceras personas, incluida la propia autoridad. Ante la reiteración de esas faltas se cancelará el permiso de cuidacoches.