En el comunicado, las exestudiantes sostienen que varias integrantes de la generación vivieron situaciones que califican como acoso y violencia. Entre las conductas que mencionan se encuentran miradas invasivas, acercamientos no consentidos, manoseos, acoso a través de redes sociales y amenazas. "Durante años convivimos con actos inaceptables de su parte... e incluso un episodio en el que se masturbó al lado de una compañera en plena clase", señalaron desde el grupo de exestudiantes.
También afirman que durante ese período se produjeron expresiones violentas que atribuyen al joven, entre ellas: “HAY QUE MATARLAS A TODAS” y “OJALÁ PUDIERA MATARTE CON MIS PROPIAS MANOS, PERO NO QUIERO IR PRESO”.
Aseguran además que estos episodios fueron comunicados en reiteradas oportunidades a autoridades y docentes del Liceo Salinas N.º 1. Según sostienen, fueron escuchadas, pero consideran que no recibieron medidas de protección suficientes.
En el comunicado cuestionan que, según su versión, la respuesta institucional se centrara en la integración del joven y en la referencia a un diagnóstico de salud mental.
“Desde nuestra posición fuimos claros: el establecimiento no era un lugar seguro para las estudiantes mientras él continuara allí”, señalaron.
Las exestudiantes expresaron su solidaridad con la estudiante atacada en la Facultad de Medicina y reclamaron que las autoridades correspondientes actúen ante el caso.