Es el principal sospechoso del asesinato a tiros de un hombre, mientras este se encontraba en una vivienda ubicada en La Capuera, y de provocarle lesiones graves a otro individuo que también se encontraba en la finca.
En el relevamiento de la escena del crimen se incautaron 2.486 sellos de LSD, 8.800 kilos de cocaína y más de medio kilo de cogollo de marihuana.
Por este caso fue condenado un joven de 22 años, como cómplice penalmente responsable de un delito de homicidio y un delito de lesiones graves intencionales, y recibió una condena de dos años y ocho meses de prisión.
Por su parte, el hombre que fue herido por los disparos que los delincuentes efectuaron fue condenado a tres años y ocho meses de penitenciaría como autor de un delito de negociación de sustancias estupefacientes.