El agresor fue conducido a INAU y luego a la sede penal donde la magistrada actuante determinó que fuera formalizado por la comisión de una infracción gravísima de un delito de rapiña en calidad de autor.
Ordenó, asimismo, como medida cautelar, que sea internado en un establecimiento dependiente del INISA durante todo el tiempo que dure el juicio.