Si bien tuvieron que cerrarse piscinas para que esos guardavidas pasaran a cubrir a compañeros de playas, explicó que el 80% de los trabajadores de la Brava se han visto afectados por Covid.
Asimismo lograron que los test antígenos sean realizados en el mínimo tiempo cuando se trata de un guardavidas y así permitir que si es negativo el trabajador pueda volver al puesto y si es positivo ver los protocolos que hay que aplicar.
"Los recursos están al límite", dijo y explicó que se manejó llamar a aspirantes de la lista que se arma luego del llamado y pruebas a guardavidas, pero que ya no hay más gente en la lista de espear por renuncias y otras situaciones.
En cuanto al trabajo, Curbelo explicó que no han visto un descenso en la concurrencia de gente a las playas como sucede luego el 6 de enero y como ejemplo dijo que este año ya llevan el doble de rescates que la temporada pasada.
Los trabajadores están agotados a esta fecha de enero ya que se cortaron los libres y con las bajas ocasionadas por los contagios Covid, más las asistencias y rescates el trabajo es intenso.
Al 12 de enero ya hubo 6 claves rojas y también situaciones de otra gravedad en las que los guardavidas han tenido que intervenir.
Curbelo reforzó los elogios a los trabajadores: "la verdad que tienen la camiseta puesta, incluso los contagiados de Covid en cuanto se sienten bien llaman para volver al trabajo y muchas veces es antes del tiempo para considerarlos de alta, pero los muchachos quieren reintegrarse, son un equipo formidable".