Destacó que el cambio político que se vive en Uruguay y la situación económica derivada del desequilibro generado por las administraciones pasadas, “le exige a la empresa ponerse al día en un mercado, dado impulso a una desregulación importante”.
Indico que se requiere un sistema de telecomunicación “abierto, competitivo, integrador, similar a lo que ocurre hoy en el mundo. El mundo hoy funciona en este sector en base a este modelo de ecosistemas, de competida y eficiencia”,
Indicó, asimismo, que Antel debe estar pendiendo de la vorágine que impone “el cambio tecnológico permanente. La tecnología es disruptiva, porque cambia todos los modelos y paradigmas que tenemos. Y esto no es teórico, Los uruguayos que hemos vivido la pandemia hemos aprendido que nuestra vida, nuestra realidad diaria de cómo nos entretenemos, compramos, expresamos los afectos en familia, atendemos nuestra salud y cómo estudiamos, para todo por la pantallita dl celular, por la PC o por las redes digitales”.
“Y la realidad esta avanza a una velocidad imponente”, remarcó.
“Yo creo que ahí están los dos grandes desafío: el nuevo marco regulatorio y saber ‘adivinar’ las tendencia de por dónde va el mundo para no quedar atrás”, afirmó.