Fueron perseguidos y se los detuvo y entonces se encontró el arma, un revolver calibre 32 sin marca ni numeración, que cargaba Acuña.
Los detenidos fueron derivados a la base del Área de investigaciones del Distrito II donde se realizaron los trámites de rigor y luego fueron expuestos ante la justicia.
Finalizada la audiencia, el juez penal de 4º turno dispuso la condena de Juan Acuña como autor penalmente responsable de un delito de porte de arma de fuego en lugares públicos, en concurso formal con un delito de porte de arma por reincidente en reiteración real con un delito de tráfico interno de armas de fuego.
Deberá ahora cumplir una pena de 9 meses de prisión, sin perjuicio de eventual unificación de pena al imputado por un delito anterior.