Otormín dijo que están culminando las obras para que la nurserie de “bajo riesgo” comience a operar en 2013. Consideró que esto beneficiará notablemente a las madres de bebés prematuros que salen de su estado crítico y requieren de cuidados moderados, porque no tendrán que ser trasladadas a otros centros. También implicará un importante ahorro a la institución, que debe coordinar y contratar este servicio con otros centros.
La pediatra también destacó la importancia de que un grupo multidisciplinario se comprometa, de aquí en más, a trabajar para mejorar las condiciones de madres que consumen drogas (pasta base, cigarrillos o alcohol) durante el embarazo e incluso después del parto.
No sólo se trata de establecer cuándo pueden amamantar y en qué condiciones (competencia directa de los neonatólogos) sino también intentar que en esas etapas reduzcan el consumo, explicó Otormín.