Autoridades municipales y la policía disolvieron dos eventos que reunían a 900 personas
Una de las actividades ilegales fue denunciada por vecinos de la zona de Punta del Este por ruidos molestos y aglomeración de personas. La autoridades pertinentes intervinieron en la oportunidad y lograron desalojar pacíficamente el evento. La otra fiesta fue detectada por personal policial de José Ignacio que recorría la zona de balneario Santa Mónica, siendo disuelta sin inconvenientes. En ambas ocasiones se habían reunida unas 900 personas, informó la policía.