José expresó que ellos están en una especie de “cuarentena permanente. Pero es diferente la vida cotidiana a antes de coronavirus. Tenemos una cuadrilla que nos ayuda, pero no está viniendo. En esta época estaríamos con mucha pebre. O muchísima. Y estamos solos. Y miramos para un lado y vemos muy pocas luches. Y miramos para otro y no vemos autos… Es un poco angustiante”, confesó.
“Y sabemos que tenemos que ir ahí y no sabemos con qué nos vamos a encontrar, los riesgos. Y después volver y estar 15 días sin saber si viniste contagiado o no. Nosotros nos cuidamos al máximo. Ustedes están más expuestos. Nosotros, desde el principio, usamos tapabocas”, añadió.
Señaló que, desde el 13 de marzo, cuando se declaró la emergencia, solo “bajó a tierra” dos veces. “Esta va a ser la tercera”, indicó.
“Las normas de prevención las tenemos claritas. Al estar acá, estamos permanentemente informados”, subrayó.
También dijo que, pese a las restricciones impuestas, hasta antes de este último temporal, “hasta hace tres días, teníamos gente acá… Habían venido con tablas y con kayaks. Y teníamos que llamar a la prefectura. Embarcaciones ahora no, después de un llamado que se hizo y se cerró el puerto. Sólo salen pescadores. Pero alguna moto de agua o algún gomón se escapan de otros lugares”.
“El otro día encontré a tres personas, muy mayores… Se habían venido en bote desde la Parada 25. Me mostraron un celular y me dijeron que tenían permiso para todo el año. Y les expliqué que hay que pedir permiso cada vez que se sale y que ahora el puerto está cerrado. Esa fue la excusa que me pusieron”, sostuvo.
Dijo que, además, hubo que hacer un decreto para impedir el cruce a la isla, porque venía gente que se quedaba incluso en la noche, en un campamento de barcos, y después bajaba. “Eso fue después del 13… Se recorrían la isla de noche y al otro día seguían. Es increíble pero cierto”, narró.
“Ahora se está intimando… Las playas están cerradas y se aclaró por parte de la Intedencia que no se puede cruzar a la isla. Creo que ahora se va a respetar”, opinó.
Manifestó que la tarea ahora es mantener limpias las playas. “Las botellas y las bolsas, el viento las trae a la isla y las tratamos de recoger lo más rápido posible. Eso es lo que voy haciendo, Se mantiene el parque de la casa y se saca algún árbol que se me atravesó peligrosamente en un camino. Lo eché para un costado. Y cuando se normalice todo se hará el trabajo más a fondo. Por ahora se está haciendo lo que se puede”, expresó.