Curbelo dijo que fue cesado por teléfono, rechazó las acusaciones en su contra y aseguró que seguirá “peleando con la verdad”.
El Dr. Jorge Curbelo dialogó este lunes 4 con la Página Central de la Revista de FM GENTE, tras su destitución como director técnico del Hemocentro de Maldonado.
Curbelo indicó que, con el paso de los días, se encuentra “más tranquilo”, aunque reconoció que atraviesa una situación difícil. “Pasan las horas y no queda otra que ir asimilando lo que nos tocó vivir a mí y a mi familia”, señaló.
El médico agradeció el apoyo recibido por parte de la población del departamento. “Eso es lo que me ha mantenido con más ganas y más fuerzas de seguir peleando con la verdad”, expresó.
Consultado por las críticas que señalan que se “creía dueño” del Hemocentro, Curbelo respondió: “Obviamente me siento con cierta parte de pertenencia en virtud de todo lo que significó desde el inicio del proyecto, que no estaba en conocimiento de nadie”, dijo.
Recordó que el proceso implicó recorrer “miles de oficinas y ministerios” hasta lograr que el proyecto se concretara, y defendió su gestión. “Soy un convencido de que cuando hay ganas y hay convencimiento, lo público puede funcionar como si fuera privado”, afirmó.
Curbelo remarcó que el Hemocentro es una institución pública, dependiente de ASSE, pero sostuvo que muchas veces la rigidez administrativa impide dar respuestas rápidas. “Si seguís a rajatabla todo lo que las pautas te dicen, muchas veces no se hubieran obtenido los resultados que hoy tenemos”, señaló.
Como ejemplo, mencionó casos del interior del país en los que el Hemocentro asistió a pacientes sin esperar autorizaciones burocráticas. También rechazó las acusaciones que lo señalan por trabajar “para los privados”. “La verdad no tengo idea si el paciente es de ASSE, de una mutualista o de dónde es. La familia se contacta, vamos con el Hemobus, generamos una jornada y le ahorramos el traslado a Montevideo”, explicó.
El exdirector confirmó además que fue cesado inicialmente mediante un contacto telefónico. Según relató, la comunicación la recibió por parte de la directora asistencial de ASSE, Gabriela Medina, y luego le llegó la resolución por escrito.
Curbelo apuntó contra la directora del Servicio Nacional de Sangre, Lilia López, y aseguró que pretendía “disminuir la actividad del Hemocentro”. “Me quería ahorcar”, sostuvo.
Según explicó, la jerarca argumentaba razones presupuestales, pero para él se trataba de “un tema presupuestal de ella”. El médico afirmó que desde el Servicio Nacional de Sangre se plantearon recortes que afectaban directamente la operativa del Hemocentro.
Curbelo dijo que la decisión le provocó un fuerte golpe personal. “Es como si me hubieran arrancado el corazón sin anestesia”, expresó.
En relación al personal, reconoció que existieron diferencias internas, pero sostuvo que eso ocurre en cualquier institución. “En una institución de 88 personas he tenido problemas con unos cuantos, como en cualquier empresa”, dijo.
Consultado por los dichos de Daniel Olesker, en ese entonces vicepresidente de ASSE, quien señaló que el cese se debió a una “pérdida de confianza”, Curbelo fue contundente: “Yo nunca vi a ninguno de ellos”. Aseguró que no mantuvo reuniones con varios de los jerarcas que tomaron la decisión y que solo se reunió una vez con el presidente Álvaro Danza.
Finalmente, Curbelo resumió el motivo de su salida con una frase directa. “Me corrieron por rompehuevos”, afirmó.
“Soy un rompecocos por querer pelear por lo que estoy convencido. Si esa es la motivación y ese es el argumento, que me pongan que me corren por rompehuevos, pero que no me ensucien el nombre, que es lo único que tengo para dejarle a mis hijos”, concluyó.