En primera instancia se realizó la tarea de asegurar la zona, evitar el riesgo de incendio, se solicitó apoyo a personal de UTE debido a que uno de los vehículos había derribado una columna con cableado eléctrico generando riesgo para el líquido combustible.
Se permitió que el personal médico ingresara para estabilizar a las víctimas y luego retirarlas del lugar.
Afirmó que todas las herramientas que se utilizaron en el simulacro son exactamente con las que cuentan cada día para realizar su trabajo.
SIMULADOR
Arturo Borges explicó que este simulador de manejo fue traído de Estados Unidos hace algunos años y su tarea es entrenar a un conductor sin la necesidad de estar en la vía pública.
“No es un instructor que lo controla, es un software que mide todo lo que hace, eso se imprime y se entrega a la empresa para ver donde falló”, expresó.
Este sistema le brinda una herramienta al conductor para ver en qué se equivocó, existe un replay que muestra los elementos que tiene que corregir.
Tiene una carga teórica de 50 horas y una prueba de cabina para capacitar a los conductores. “Los uruguayos no somos proclives a pensar que para aprender a conducir es necesaria la teoría”, aseveró.
Señaló que los conductores compatriotas tienen problemas con las maniobras, “no se entiende que el tránsito es en línea recta, nos apartamos de la senda, no preseñalizamos bien, no cedemos la preferencia cuando hay que otorgarla”, dijo.
Afirmó que con este simulador se puede ir a todo el país e instalarse en la empresa que solicita los cursos. “El interés surge de la empresa como una obligación para tener un certificado”, afirmó.
El aparato es costoso, la amortización es entre 10 y 15 años, pero “los cursos son baratos, aproximadamente 300 dólares”, al conductor se le brinda un certificado que avala para que se desempeñe en la industria forestal o de pasajeros.
ADRENALINA
El director de Tránsito de la intendencia, Juan Pígola expresó que esta jornada fue un ejemplo del trabajo mancomunado en la búsqueda de soluciones para evitar los accidentes de tránsito y para concientizar a la población.
Dijo que en el simulacro faltó la adrenalina de cuando la sangre es real, el incendio es real y el riesgo es real, pero lo más importante es concientizar a la población.