En determinado momento vieron a una mujer que caminaba por Garzón. Llevaba a su lado una moto apagada. Los policías decidieron averiguar de qué se trataba.
Le pidieron identificación. La joven era S.C.C. (iniciales de nombre y apellidos), de 18 años de edad, y no poseía antecedente penal alguno.
Mientras se procedía a la identificación, uno de los agentes se percató que a la moto le faltaban los plásticos (carrocería) del lado izquierdo.
Su curiosidad le hizo profundizar en lo que acababa de descubrir, y no demoró en advertir que la moto estaba puenteada para que arrancara sin la llave correspondiente del encendido.
Le pidieron los papeles de la moto, y la muchacha respondió que no los tenía. Marchó como detenida a la seccional policial.
Se averiguó en los registros los antecedentes de la moto. Los números actuales de motor y chasis del vehículo no tenían nada que ver con los que figuraban en el registro nacional. Los habían cambiado.
Se pasó el caso a Penal 2º turno. El juez a cargo dispuso en las últimas horas el procesamiento de S.C.C. como autora de un delito de hurto especialmente agravado por haberse cometido sobre una cosa expuesta al público (estaba estacionada o exhibida en la vía pública cuando se la llevaron).
El magistrado consideró la condición de primaria absoluta de S.C.C. y ordenó que mantuviera su libertad ambulatoria a la orden de la sede mientras se completa la actual instancia del proceso, sin la aplicación de medidas cautelares sustitutivas.