El modelo fue creado por la empresa suiza Micro Mobility Systems, pero se fabrica en Turín, Italia. Su diseño está inspirado en el histórico Isetta de los años 50 y combina ese estilo con tecnología eléctrica.
Uruguay fue el primer país de América Latina donde el Microlino comenzó a venderse oficialmente.
En Uruguay, el modelo se ofrece desde US$ 30.990. La versión Medium Range cuesta ese valor y puede recorrer hasta 177 kilómetros con una carga.
La versión Long Range tiene un precio de US$ 33.990 y puede alcanzar una autonomía de hasta 228 kilómetros.
También está disponible el Microlino Spiaggina, una versión pensada especialmente para zonas costeras, que cuesta US$ 35.990 y puede recorrer hasta 177 kilómetros con una carga.
El vehículo es completamente eléctrico y puede cargarse en un enchufe común de una vivienda. También puede utilizar cargadores públicos.
Dependiendo de la batería, la carga hasta el 80% puede llevar entre tres y cuatro horas.
Existe además una versión llamada Microlino Lite, que alcanza una velocidad máxima de 45 kilómetros por hora y se puede solicitar bajo pedido.
Su tamaño, su diseño y su particular aspecto hacen que no pase desapercibido en las calles del balneario.