Consideró que la seguridad "no es sólo un abordaje policial sino también de las políticas sociales y educativas". Recordó que "la herencia que hemos recibido es mala porque fracasaron en las políticas sociales, educativas y de seguridad pública".
"Nos estamos haciendo cargo con mucho esfuerzo, con mucho trabajo y mucha dedicación, dando la cara que es lo más importante", sostuvo.
Por otro lado fue enfático al rechazar que el narcotráfico está infiltrando a la policía. Dijo que "la policía no está corrompida por la droga. Hay como en toda institución grande que están en la línea de la corrupción. Lo importante es que tenga sus mecanismos de depuración, como en el caso de San José que fue un operativo que llevó 80 o 90 días de escuchas telefónicas..."
Resaltó que "la inmensa cantidad de policías son honestos y hay que separarlos de los malos policías, que son enemigos de la institución y del uniforme que portan. Ya lo dijimos, actuaremos con mano muy dura contra la corrupción policial y los vamos a perseguir para separarlos y jerarquizar al policía que trabaja honestamente".
Larrañaga reconoció también que muchos de los actos de violencia que se están dando en estas semanas tienen que ver con la droga. "Es como patear un hormiguero", ejemplarizó. Estableció que se está en una lucha frontal contra la droga y "venimos en esa estrategia. "Hay una lucha por territorio y mercado y eso genera criminidad. La droga tiene una incidencia muy fuerte en muchos hechos que se dan, básicamente en Montevideo y Canelones", consideró.
En horas de la tarde del sábado el ministro del Interior acompañado de las autoridades departamentales recorrió la futura base de la Republicana en rutas 9 y 39, donde la intendencia de Maldonado colaborará en la faz edilicia.