Aclaró que no sólo pretende lograr mayores garantías judiciales para su hija. También quiere advertir a otras mujeres sobre estas situaciones y pedirles que se atrevan a denunciar, aunque por otra parte entiende que la Justicia no siempre evalúa la gravedad de algunos casos.
El de su hija fue terrible, relató en la emisora. Hace 48 horas la joven fue golpeada por su pareja y arrastrada del pelo por la calle, sufriendo diversas lesiones físicas. Debió interponerse el padre del agresor para salvarla, llevándose también una golpiza en la que se le fracturó una costilla. Además, cuando se vio acorralado el agresor tomó "de rehén" a la nieta de Sandra, de apenas seis meses.
La mujer está convencida de que, sin la intervención del padre del agresor, podía haber ocurrido una desgracia. De la que todavía no están libres, señaló. Es que el agresor quedó en libertad y ella entiende que la Justicia se equivocó porque no evaluó la gravedad de la situación.
Explicó que este hombre vive a diez cuadras de la casa de su hija y que, por temor a que vuelva a agredirla, ésta dejó el departamento de Maldonado.