Como la sucursal abría más tarde, decidió quedarse en la zona y esperar.
Luego se ubicó en un pequeño muro ubicado junto a la vereda, según relató, para protegerse del frío.
Contó que llevaba unos 10 o 15 minutos en el lugar cuando una mujer salió de un comercio y colocó el seguro en la puerta.
Poco después, la mujer salió nuevamente y le pidió que se retirara. “Ella abrió y, muy grosera, me dijo: ‘¿Qué pasó? No puede estar ahí’”.
El hombre le preguntó por qué no podía permanecer en ese lugar, y ella me respondió: "Porque esto es mío, esto es propiedad privada”.
El ciudadano respondió que entendía el planteo y que, si consideraba necesario, podía llamar a la Policía.
Aseguró que decidió permanecer otros minutos en el lugar para demostrar que estaba en la vía pública. “Me quedé a propósito como 15 minutos más pasando frío”.
El hombre sostuvo que entiende la preocupación existente por la seguridad, pero cuestionó la forma en que se produjo el intercambio.
También aclaró que no considera que el episodio haya sido un caso de discriminación. “No estoy diciendo que esto sea xenofobia, no estoy diciendo que esto sea discriminación. Yo no me sentí discriminado”.
Sin embargo, señaló que lo que más le llamó la atención fue la falta de cordialidad. “Lo que me llamó la atención es la falta de ética. Primeramente tienes que tener educación”.
También sostuvo que la vestimenta o la forma de hablar de una persona no deberían determinar cómo se la trata. “No puedes juzgar a una persona como esté vestido o porque hable de otra manera”.
Y agregó: “A veces un traje, una corbata no define a la persona. Esa es la realidad”.
(Video: Redes sociales @#eddyreflexiona)