El trío “promovía desorden en la vía pública”, informó la policía, y uno de ellos tomaba cajones de un comercio del lugar y los arrojaba para la calle.
El policía quiso identificarlos pero los tres se negaron y uno, de 17 años, se desacató por lo que fueron intervenidos.
Una vez en la dependencia policial la fiscalía de turno dispuso la comparecencia en la Sede Judicial del adolescente protagonista del el desacato, finalizando la instancia con la formalización por la presunta comisión de un delito de desacato y dictando la suspensión condicional del proceso por 90 días.
Durante ese plazo, el muchacho deberá residir en domicilio específico, tendrá que cumplir con arresto domiciliario nocturno y pesa sobre él la prohibición de acercarse al denunciante.