Apuntó que hay cambios importantes en la familia en “el papel socializador de los adultos sobre los niños””. Recordó que, según el sociólogo y filósofo francés Emile Durkheim, el niño nace con características “egoístas”, ya que se mira a sí mismo y no mira a los demás, y el papel que tienen padres, educadores y el resto de la sociedad es transformarlo en “altruista”.
Consideró que “el sistema educativo hoy no ha asumido el valor de aliado que tienen las tecnologías de la comunicación”, pese a la existencia del Plan Ceibal, por ejemplo.
Señaló que “hay cosas que son como un ritual: vamos a entregar un laptop por niño, una tablet por abuelo… Pero no hay un apoyo de cote pedagógico-didáctico. No se enseña”.
Y respecto a las figuras jerárquicos en la familia, señaló que “los que son padres hoy ya vienen con los cambios de la sociedad. Los cambios de la sociedad no se da porque cambia la niñez, se dan porque los padres de esos niños son una nueva realidad social”.
“La sociedad ha perdido normas, que han caído en desuso. Ha perdido ritos, tradiciones... Han descaecido los valores”, indicó. Dio que antes el modelo de la movilidad social era “mi hijo el doctor”, por la obra de Florencio Sánchez, pero no era “mi hijo el que sacó el 5 de oro. Hoy puede ser mi hijo el chef, el violinista, cantante lírico… hemos perdido de apreciar las ocupaciones que se llaman de ‘alto estatus’”, indicó.
También señaló que “se va modificando el orden de prioridades. Y aunque uno no pueda aceptarlo, en el fondo, cada vez pesa más la sociedad de consumo”.