No obstante, el trabajador señaló que la reducción no es notoria. “Nosotros no lo notamos porque en algunos lugares hay menos frecuencias y la carga se mantiene. Incluso en algunos momentos de las horas pico seguimos sobrecargados, un tema de difícil solución”, comentó.
MÁS SEGUROS PERO EN RIESGO
En otro orden, Remedios dijo que los trabajadores evalúan como “positivo” el operativo policial desplegado para evitar rapiñas a los choferes, que además incluye reuniones periódicas entre las partes.
También se mostró esperanzado en que los desmanes protagonizados por menores de edad –“una minoría desubicada”- en las unidades sean frenados con la intervención de los policías acordada días atrás.
El dirigente gremial consideró que los procedimientos por ambos temas contribuyen a brindar seguridad a los trabajadores, aunque remarcó que esto no impedirá que puedan ocurrir hechos delictivos. “Es una profesión riesgosa y mientras exista dinero en las unidades tenemos que cuidarnos. No estamos totalmente blindados contra este tipo de hechos”, enfatizó.