En las inspecciones se encontraron con hacinamiento, en donde debería haber dos, hay cuatro, baños, no en condiciones.
También observaron un gran abandono familiar de las personas. Por otra parte hay lugares funcionando sin habilitación y con gente que no siempre está en caja.
Rodas dijo que muchas veces alguien con una casa grande pone un residencial sin contar con los permisos de la IDM y el MIDES y eso se busca regularizar.
Aclaró que una vez realizada la fiscalización, si hay irregularidades, tienen que dar plazos, porque no pueden cerrarlo por algunos días. No obstante si no se soluciona el problema entonces se contacta el MIDES con los familiares del abuelo para que lo traslade a otro lugar porque allí no están dadas las condiciones.
Sobre la gente que hurga en la calle, el MIDES reconoce que hay un incremento de la desocupación y Maldonado está en el imaginario de todo el país como un lugar de trabajo y buenos salarios. Al llegar se dan cuenta que no es así y el que llega se dedica a lo que puede, entre ello a la venta de cartones, metales y demás, que obtienen hurgando en contenedores.
Los refugios están funcionando con capacidad al límite, 40 en total, lo que derivó en contactos con el Comité de Emergencia departamental que habilitó el Campus de Maldonado y el centro Carolino en San Carlos.
Por otra parte el jerarca destacó otros trabajos que realiza el MIDES en el departamento. Afirmó que hay dos grupos de 35 personas en el programa Uruguay trabaja, tanto en Maldonado como en San Carlos.
Uruguay crece contigo también avanza así como el programa nacional de discapacidad y atención en refugios.
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