La recogió y la guardó en su bolsillo, pero a los pocos minutos comenzó a sentir que algo lo quemaba justamente en el lugar donde había guardado la piedra.
Inmediatamente la extrajo pero al tacto con la roca sufrió quemaduras de segundo grado en la mano.
En el caso intervino la sub prefectura de Piriápolis y se estima que la semana próxima habrá resultados sobre qué pudo haber ocasionado tales heridas.