El centro de salud al que asistió la señora hizo la denuncia correspondiente a las autoridades gubernamentales “por la sospecha” y se procedió a una “extracción de sangre para ver si se trataba de un dengue importado”, lo que efectivamente “se confirmó la noche del día 16” de noviembre.
Otormín comunicó que en el caso del domicilio de la mujer “no se encontró ni mosquito ni larva” y aseguró que la casa “está en buenas condiciones”.
Ahora se realizará una búsqueda en una “zona de influencia que son unas nueve manzanas alrededor de la casa”.
Por el momento, según Otormín, “no se detectaron otros casos febriles de personas que pudieron ser contagiados por el vector”.
La jerarca exhortó a la población a tener precaución cuando se viaja al exterior y solicitó “que se eliminen los criaderos”, ya que si no hay mosquito “no hay dengue ni zika ni chikungunya”. “Lo que tenemos que hacer es eliminar la presencia del vector”, añadió.