Los perros pueden ser castrados desde los seis meses de edad, tanto machos como hembras. Se debe tener en cuenta que las mascotas necesitan 12 horas de ayuno antes de ser llevadas a la castración; se debe concurrir con correa y una manta para retirar al animal sedado. Posteriormente, el canino debe mantener 12 horas más de ayuno y no experimentar ni frío ni calor.
Se agendarán 45 intervenciones por cada jornada, lo cual se traducirá en la castración de nueve animales por hora. Cada instancia contará con un funcionario que ordenará a los usuarios agendados, verificará los datos llenando un Formulario de Registro y recibirá la fotocopia de la Cédula de Identidad del responsable del animal: este aspecto consiste en un requisito que se solicitará previamente al momento de anotarse para la castración.
Las personas podrán agendar a los canes con más de seis meses de edad y los veterinarios tendrán la posibilidad del derecho de admisión para el caso de animales demasiado pequeños o grandes que puedan requerir otro tipo de instalaciones y cuidados, así como algunas razas de perros braquicéfalos que también pueden requerirlo.