“Me parece que ese público, este año no va a venir”, afirmó.
“Estoy de acuerdo con las declaraciones del director de Turismo de la IDM, Luis Borsari. Creo que va a ser una temporada bañaste dura. Y comparando los precios, la verdad es que, por ejemplo para comer, los mejores lugares de Buenos Aires están más baratos que acá… El taxi también… Hay una diferencia que no creo que vaya a cambiar”, señaló.
Lavagna sostuvo que en la gente hay una esperanza, ya que estima que era necesario pasar por esto para salir adelante. “Por está la otra realidad: a la gente no le da el sueldo. Y lo que tienen no quieren gastar, porque no saben qué puede pasar. Están metidos en un lío grande. La clase media está muy golpeada”, subrayó.
“No es para asustarse… Es una situación para tomar recaudos… Si hay un comprador, vendan; si hay un alquiler, alquilen. No está para especular”, manifestó. Explicó que hay algunas consultas por alquileres, pero son “absurdas… Pero la gente que necesita para cubrir los gastos, que alquile”, aconsejó.
Estimó que, como sorpresa, puede esperarse la presencia de clientes “de alto poder adquisitivo, en esta temporada. Hay que concentrarse en esa gente. Lo demás va a ser muy desgastante”.
“Vamos a tener 10 días intensos”, solamente, vaticinó.
En cuenta a las ventas, expresó que “nos está salvando el público uruguayo, con propiedades entre 200 y 250 mil dólares, o hasta 300”, especialmente en la zona de Pinares, señaló.
Al comenzar el evento que se acaba de cumplir en Buenos Aires, dijo que aquello “antes era un jolgorio. Se vendía con alegría Uruguay. Ahora no hay nada. Solo ofertas de Miami, porque también está deprimida… Se han desplomado los precios”, subrayó.