El año lectivo 2012 llegó sin que eso se concretara y obligó a trasladar todo a un local de Bergalli y Rincón que, como se recordará, también levantó protestas de docentes, alumnos y padres por el mal estado de las redes sanitarias e iluminación.
La peripecia parece estar cerca del fin y hay esperanzas de que en este 2013 todos puedan volver a instalarse en el edificio que, en los últimos meses, supo ser un emblema de la emergencia edilicia del Consejo de Educación Secundaria a nivel nacional.
Seguramente este año el liceo de la avenida Batlle y Ordóñez será “reinaugurado”, dos décadas después que el presidente nacionalista Luis Alberto Lacalle usó su afilada tijera para cortar la cinta que lo habilitó.
MR
(fotogalería: Martín Clavijo)