“Debemos manifestar nuestro rechazo a la actitud asumida por las profesoras de danzas que enturbiaron la armonía con la que se conllevan las tareas en ese comunal desde hace 12 años. Con lenguaje soez se dirigieron a la presidenta y la agredieron”, agregó.
Ontaneda sostuvo que “la señora presidenta junto con una comisión administraron hasta esa fecha todas las actividades en el centro comunal y desarrollaron durante 12 años la tarea social de educación y cultura, la visita del médico, día del niño, del abuelo y carnaval. Violeta Torres ha sido el vínculo permanente de la población del balneario y sus adyacencias. Una vecina comprometida que ha integrado a todos y todas”.
“Violeta Torres a pesar de su edad, más allá de los 80 años y a costa de su salud siempre ha sido un puente maravilloso para hacer posible la confluencia de las respuestas públicas y privadas para dar solución y minimizar inequidades y desigualdades en el territorio”, indicó.
Ante lo sucedido y ante “la inacción del señor alcalde”, la edila dijo sentirse movilizada.
“Esto se produjo hace más de 10 días. Recibió una carta con la renuncia de la señora presidenta y de la comisión, no ha tomado medidas ni se ha manifestó sobre el tema”, señaló.
En este sentido, dijo que esto le lleva “a pensar que es una estrategia para apropiarse del trabajo de comunidades como se ha venido haciendo a lo largo del departamento con los centros comunales”.
“Estos hechos refuerzan la idea de que hay un mandato general en los municipios del Partido Nacional de la zona oeste donde se está quitando la participación vecinal y de manera deferente se ha desplazado a la comunidad”, concluyó Ontaneda.